- ¡Quiero abrir una puta cuenta en este banco de mierda!
- Perdone caballero, pero aqui no se puede hablar asi.
- ¡Hablo como me sale de los cojones! ¡Quiero abrir una cuenta en este puto banco de mierda!
La cajera escandalizada se lo dice al director del banco, que se acerca al cliente para ponerle en su sitio:
- Perdone caballero ¿Le puedo ayudar en algo?
- Pues claro que me puedes ayudar, capullo, me han tocado cien millones de euros en la primitiva y quiero abrir una puta cuenta en este puto banco de mierda.
- Ah, ya comprendo, y la zorra esta no hace nada mas que ponerle pegas ¿eh? ¡Será hija de puta!
Cualquier herramienta, cuando se suelta, rueda hasta el rincón más inaccesible de todo el taller Cuando vaya a recogerla, tropezará con otras herramientas y se hará polvo los dedos de los pies