Una vez en una cárcel de México, la esposa visita al marido. Este se encontraba en su celda y le dice:
- Hola mi amor ¿Cómo estás?
- Bien, aquí saldando mi condena, pero ¿Cómo están mis hijos?
- Bien, bien...
- Y ¿Cómo está la chacha?
- Bien, bien...
- Pero, ¿A la que veo preocupada es a ti mi amor que tienes?
- No pues es que 40 años son un chingada... y fui a ver al director del penal para ver si
había alguna manera de bajarle un poquito.
- Y ¿Qué dijo el hijo de puta?
- Que sí, que por cada vez que tuviera relaciones con él te iba a quitar un día.
Cualquier herramienta, cuando se suelta, rueda hasta el rincón más inaccesible de todo el taller Cuando vaya a recogerla, tropezará con otras herramientas y se hará polvo los dedos de los pies