Una amiga le dice a la otra:
- Cuéntame como te fue en la noche de bodas.
- Pues mal
- ¿Por qué?
- Es que cuando le dije a Juan que era virgen el estúpido se hincó de rodillas y se puso a rezar.
Cualquier herramienta, cuando se suelta, rueda hasta el rincón más inaccesible de todo el taller Cuando vaya a recogerla, tropezará con otras herramientas y se hará polvo los dedos de los pies